La reducción de fondos federales y estatales que ha golpeado a los albergues que ofrecen servicios a sobrevivientes de violencia de género y sus hijos e hijas se ha sentido de forma directa en el Centro de Transformación y Ayuda a Sobrevivientes de Violencia de Género (Ce-Transforma).
A medida que han cerrado programas, muchas organizaciones han referido los casos a Ce-Transforma, que en el 2025 atendió a 243 personas, un número que no se había reportado en años anteriores.
“Hemos tenido altas y bajas. Hay organizaciones que han podido continuar sosteniéndose, pero tenemos también algunas que han sufrido recortes. La manera en que nosotras lo hemos visto en nuestro centro es que comenzamos a recibir referidos de servicios de otras organizaciones que, lamentablemente, en cierto momento no tuvieron esos servicios disponibles”, explicó Suzette Álvarez, coordinadora general de Ce-Transforma durante conferencia de prensa.
Según Álvarez, el alcance récord del pasado año “mucho tenía que ver con precisamente esa situación y los referidos que recibimos de organizaciones aliadas, tanto albergues como otras organizaciones de servicio a sobrevivientes”. El aumento se concentró particularmente tras el año fiscal 2025, pero la tendencia ha continuado durante 2026.
Aunque la coordinadora no tenía a la mano la cifra de participantes de 2024, indicó que el centro había calculado un incremento de más de 70% en los servicios atendidos por referido.
Cinco años de un modelo integral
El aumento en la demanda coincide con el quinto aniversario de Ce-Transforma, programa del Centro para Puerto Rico Sila M. Calderón (CPRSMC) fundado en 2021. Este programa ofrece apoyo psicosocial, asistencia legal y acceso a capacitación desde un mismo lugar, con el propósito de reducir las barreras para quienes intentan reconstruir su vida tras experimentar violencia de género.
“Nuestro modelo parte de reconocer que reconstruir una vida requiere atender distintas dimensiones. Por eso integramos apoyo psicológico, asistencia legal, espacios grupales y capacitación, procurando que cada mujer pueda encontrar las herramientas que necesita a medida que avanza”, sostuvo Álvarez.
Al formar parte del CPRSMC, Ce-Transforma se integra a una red de programas de capacitación, desarrollo empresarial y otras herramientas. Esa estructura favorece la continuidad del apoyo y evita que las participantes tengan que acudir a múltiples entidades o relatar repetidamente sus experiencias, lo que reduce las situaciones de revictimización.
“Desde el Centro para Puerto Rico hemos trabajado durante 16 años para atender condiciones que profundizan la pobreza y la inequidad. La violencia de género es una de ellas, porque puede limitar las posibilidades de una persona para generar ingresos, tomar decisiones y desarrollar su futuro”, expresó Sila M. Calderón, exgobernadora y fundadora del Centro para Puerto Rico.
¿Por qué fuera del gobierno?
Cuestionada sobre si este modelo podría trasladarse al gobierno para ampliar su alcance, Calderón respondió que, aunque es posible, lo ve difícil en el contexto actual.
“Es muy fácil estar aquí sentados hablando o criticando al gobierno, pero el gobierno es sumamente difícil, sumamente complicado, particularmente por la política partidista que se mete en la administración pública y hace un daño terrible”, señaló.
La exgobernadora explicó que cualquier iniciativa de ese tipo tendría que ajustarse a las responsabilidades que por ley tiene cada agencia. “No pueden variar su responsabilidad legal para entrar en otros programas. Y más cuando el país está sujeto a una Junta Fiscal porque estamos quebrados. Por lo tanto, lo veo difícil”, puntualizó.
Calderón destacó que el Centro opera con donativos, algunos de ellos provenientes de agencias gubernamentales, a las que reconoció por su apoyo constante. “Aquí no hay política”, afirmó.
La violencia económica
Datos recopilados por Ce-Transforma revelan que el 36% de las mujeres atendidas entre abril y junio indicó haber enfrentado violencia económica, una manifestación que puede limitar su acceso al dinero y al empleo, así como su capacidad para decidir sobre sus propias finanzas.
Ante esa realidad, el centro desarrolló Mi Dinero, Mi Poder, una academia de finanzas personales cuyo currículo considera las experiencias y los retos específicos de las sobrevivientes. Su primer grupo completó recientemente el programa.
“Cuando llegué a Ce-Transforma necesitaba orientación, pero encontré mucho más. Poco a poco fui recuperando la confianza para tomar mis propias decisiones y comencé a ver posibilidades que antes no veía para mí. Aprender a manejar mis finanzas también ha sido parte de recuperar esa independencia”, relató Wanda Vélez, participante del programa.
Al conmemorar el aniversario, Calderón exhortó al gobierno, la empresa privada, la filantropía y la ciudadanía a continuar respaldando los esfuerzos para enfrentar la violencia de género y fortalecer la prevención.
“Erradicar la violencia de género requiere un compromiso colectivo. Necesitamos responder cuando una persona busca ayuda, pero también educar, prevenir y crear condiciones que le permitan construir un futuro distinto. Esa responsabilidad nos corresponde a todos”, afirmó.
Las personas que atraviesen una situación de violencia de género o interesadas en conocer los servicios de Ce-Transforma pueden comunicarse al (787) 296-8622.





