Foto del archivo de Ana María Abruña Reyes
El orgullo con el que se conmemoró el Día de la Visibilidad Trans, en tan solo tres días, se transformó en indignación luego de que, ayer en la tarde, el Senado aprobara dos proyectos que atentan directamente contra los derechos de la comunidad trans y otras poblaciones.
Uno de ellos es el Proyecto del Senado 01, que busca establecer una Ley del Derecho Fundamental a la Libertad Religiosa, aun cuando las constituciones de Puerto Rico y Estados Unidos ya protegen este derecho. Para las comunidades LGBTTIAQ+, es solo una excusa para discriminar contra su comunidad y otras poblaciones del país.
“Quieren básicamente legalizar la discriminación, no solo en contra de las personas trans, pero también en contra de las personas LGB cuando se trata de prestar servicios en el gobierno… Este proyecto tiene una cláusula que dice que no va a discriminar en contra de las personas LGBT y que se prohíbe la discriminación, pero sabemos que esa cláusula es una cosa falsa porque, en efecto, les empleades del gobierno van a tener esta licencia para discriminar”, detalló Kari Claudio Betancourt, persona trans no binaria y directore de la iniciativa La Tejedora.
Claudio Betancourt detalló que el proyecto prioriza también a la comunidad cristiana, dejando a minorías religiosas a la merced del discrimen.
Además, el Senado aprobó el PS 350 que penaliza con cárcel a toda persona que proporcione cuidados de afirmación de género —cirugías, medicamentos, entre otros— a juventudes trans menores de 21 años.
“Jóvenes de 18 años trans pueden beber (alcohol), pero no van a poder adquirir cuido de afirmación de género que es tan crítico para salvar las vidas de las personas trans. Desde La Tejedora estamos bien preocupades por ese proyecto de ley y por otras medidas antitrans que se van a seguir viendo desde el Senado”, denunció Claudio Betancourt.
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Por su parte, Ivana Fred Millán —activista trans y directora de la Federación LGBT+— se expresó indignada y desilusionada con la sesión del Senado de ayer y denunció que se utilizó la palabra de Dios para discriminar.
“Lo que pude ver fue un debate donde en todo momento se utilizaba la palabra de Dios con un enfoque totalmente diferente a lo que obviamente yo entiendo que es la palabra de Dios y con ese mensaje fuerte de discriminar y menospreciar a todas aquellas personas que no pensaran igual que los opositores… Es indignante ver la manera en que lo hacen… Me llenó de mucha desilusión por todos los jóvenes que ahora, ante esta situación, van a tener que pasar por cosas muy desagradables que ya personas como yo en algún momento de la historia las pasamos”, expresó Fred Millán quien estuvo presente durante la sesión legislativa.
Alianzas como medida de resistencia
A la activista también le pareció triste que fueran las mismas caras de siempre las que se estuvieran ayer en la sesión legislativa expresándose en contra del discrimen.
“Es un poco triste ver que, en las gradas, estaban solamente los líderes que usualmente estamos allí. Yo creo que es tiempo de crear alianzas y de que la gente del colectivo piense y diga: ‘mi presencia es importante que se sienta en estos espacios’”, comentó Fred Millán, quien también hizo un llamado a la unión del colectivo y a retomar las protestas para resistir en contra de medidas como estas.
Por su parte, Claudio Betancourt afirmó que las personas aliadas deben comprender que no es una lucha que afecta únicamente a las comunidades LGBTTIAQ+, sino que las personas gestantes prontamente se verán afectadas también con restricciones. “Nuestros aliades tienen que darse cuenta de que no solamente nuestros derechos están en peligro, también está en peligro su libertad como ciudadanos”.
Le directore de La Tejedora, además, urgió a la gobernadora, Jenniffer González Colón, a que cumpla su promesa de campaña de gobernar para toda la población y, en caso de que estos proyectos lleguen a sus manos, los vete para que no se conviertan en ley.
Sobre los proyectos de ley
El PS 01 fue propuesto por el senador novoprogresista Thomas Rivera Schatz y fungen como coautores los novoprogresistas Brenda Pérez Soto, Karen Román Rodríguez, Héctor González López y la senadora del Proyecto Dignidad, Joanne Rodríguez Veve. Este se aprobó con 18 votos a favor, cuatro en contra, una abstención y cinco ausentes, según la Oficina de Servicios Legislativos (OSL).
Los senadores que votaron en contra fueron María de Lourdes Santiago y Adrián García del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), la senadora Ada Álvarez Conde, del Partido Popular Democrático (PPD) y el independiente Eliezer Molina Pérez. El senador Javier Hernández (PPD) emitió un voto de abstención.
Durante la sesión legislativa, Rivera Schatz alegó que conversó con González Colón y con el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Méndez Núñez, y cree que habrá paso para convertir el proyecto en ley.
“Yo conversé con la señora gobernadora y con el presidente de la Cámara y están en el ánimo también de darle paso. Así que, este proyecto se va a convertir en una ley. Y habremos de ese modo cumplido la palabra empeñada por el pueblo de Puerto Rico que nos eligió. Porque de eso se trata. Sin quitarle nada a nadie. Sin atropellar a nadie”, afirmó el presidente del Senado.
Sin embargo, el presidente de la Federación LGBT+, Pedro Julio Serrano, catalogó la medida como “discriminatoria, cruel e inhumana” y, en conjunto con los portavoces de la organización, exhortó a la Cámara a no aprobar la medida.
“Exhortamos a la Cámara de Representantes a que no dé paso a un proyecto que abre la puerta al discrimen, al odio y la exclusión. Exigimos vistas públicas camerales para que los y las representantes puedan conocer los alcances peligrosos de esta medida. En sus manos está que las garantías de igualdad y dignidad, prometidas por nuestra Constitución, se cumplan”, dictaba un comunicado enviado por la Federación LGBT+ tras la aprobación del PS 01.
Por otro lado, el PS 350 fue propuesto por Rivera Schatz y Rodríguez Veve. Se aprobó con 22 votos a favor, dos en contra y cuatro ausentes, de acuerdo con OSL.
Para que se conviertan en ley, ambos proyectos deben ser aprobados por la Cámara de Representantes y firmados por la gobernadora.