Ilustración de Rosa Colón Guerra
Nota de la editora: Esta es la octava entrega de una serie de notas informativas sobre los métodos anticonceptivos disponibles. Con estas publicaciones buscamos no solo educar e informar, sino también ampliar la conversación sobre la justicia reproductiva en Puerto Rico.
Los anticonceptivos de barrera fueron los primeros métodos contraceptivos inventados. El diafragma vaginal, inventado en 1842, es uno de los métodos anticonceptivos más antiguos. El ginecólogo Friedrich Wilde fue el primero en crear los pesarios, un método de barrera a base de goma y con moldes personalizados. Esta primera versión del diafragma se popularizó en 1870, en Estados Unidos, pero debido a unas restricciones legales su distribución fue prohibida.
Las Comstock Laws eran leyes federales que dificultaban el acceso a anticonceptivos en Estados Unidos, pues prohibían explícitamente el envío de materiales catalogados como “obscenos”, incluyendo información sobre anticonceptivos y abortos. A pesar de los escollos legales que impedían la distribución de estos métodos, activistas como Margaret Sanger, una de las fundadoras de la organización sin fines de lucro Planned Parenthood, fueron clave para derogar estas leyes y continuar abogando por la educación sexual para las mujeres. El diafragma se convirtió en el método contraceptivo más popular en la década de 1930.
Aunque, hoy día, no es el método más utilizado, sigue estando disponible en el mercado como una opción anticonceptiva, controlada por la mujer y no hormonal.
¿En qué consiste?
El diafragma vaginal es un método anticonceptivo de barrera (al igual que el condón) reusable. Consiste en una copa de silicona que se inserta en la vagina y cubre el cuello uterino. Este método previene que el esperma se una al óvulo mediante una barrera física.
Usualmente se recomienda utilizar el método acompañado de espermicida para mayor eficacia en la prevención de un embarazo. El espermicida es una sustancia (en gel o en crema) que se inserta en la vagina y contiene compuestos químicos que inmovilizan o destruyen los espermatozoides, impidiendo que estos se unan al óvulo.
Efectividad
Según la organización sin fines de lucro que provee servicios de salud reproductiva y sexual Planned Parenthood, en uso perfecto, el diafragma es 94% eficaz. Sin embargo, en uso regular, se estima que este método es 83% efectivo previniendo embarazos.
Este porcentaje de eficacia coloca al diafragma dentro del mismo rango de efectividad que los condones, siendo los métodos anticonceptivos con la menor eficacia en comparación con el resto.
A diferencia de los condones, el diafragma no ofrece protección contra enfermedades de transmisión sexual.
Efectos secundarios
No existen mayores efectos secundarios para personas que utilizan el diafragma como método anticonceptivo. Sin embargo, el espermicida que se utiliza en conjunto con el método de barrera podría causar irritación local, como ardor, picazón, enrojecimiento o sarpullido en la vagina o en el pene.
Acceso y costo
Aunque el diafragma no es de los métodos anticonceptivos más comunes, es una opción accesible para pacientes que opten por ella. Para obtener un diafragma, se requiere una receta médica.
Según se dispone en la página web de Planned Parenthood, un diafragma puede costar entre $0 y $250. Este estimado incluye el costo de la evaluación médica y el costo del diafragma. El espermicida puede costar entre $5 y $15 por kit.




