Fotos por Ana María Abruña Reyes
En una oficina del edificio Darlington, en Río Piedras, Johana Karis coloca una cajita sobre una mesa. Dentro, va poniendo varias cosas: unas pastillas, una prueba de embarazo, medicamentos para el dolor, bombones para las náuseas, una bolsita de té y una receta médica.
Son las instrucciones para tener un aborto con medicamentos. Claras, detalladas y explicadas de todas las formas posibles… Ese paquete podría viajar a cualquier parte del archipiélago: a una casa en Mayagüez, a un apartamento en San Juan, a un pueblo en el centro montañoso o, incluso, cruzar un poco de mar hasta Vieques o Culebra.
Cada uno, forma parte del programa de aborto por telemedicina de Darlington Medical Associates, un servicio que permite tener un aborto con medicamentos sin tener que ir físicamente a una clínica. Es el único servicio de este tipo que existe en Puerto Rico.
Una de las personas que hace posible ese proceso es Johana Karis, trabajadora social en la clínica Darlington. Con ella, nos sentamos a hablar en este cuarto episodio del pódcast La sala de Todas.
Johana lleva desde el 2018 trabajando en temas de violencia de género, sexualidad y salud reproductiva. Como trabajadora social, se integró a Darlington Medical Associates en 2023. Ella ya conocía a la doctora Yarí Vale Moreno, ginecóloga obstetra y dueña de la clínica. Por un tiempo, le insistió que implementara el programa de aborto por telemedicina. Hasta que la convenció.

“No podía creer que tenemos un problema tan serio de acceso al aborto en Puerto Rico y que no lo estábamos haciendo en la isla. Yo diseñé la propuesta del programa de telemedicina de aborto utilizando otros modelos y otras experiencias que ya existían, porque esto no es nada nuevo. Lo que hice fue criollizarlo, adaptarlo a nuestra realidad y a las regulaciones de Puerto Rico”, explica durante la entrevista.
Para ella, poder ofrecer este servicio en nuestro archipiélago es una forma de “aportar mi granito de arena para que el aborto sea accesible y reducir esa brecha”.
Los paquetes que prepara Johana con tanto esmero y cariño han llegado a casi todo Puerto Rico. Para confirmarlo, nos muestra un mapa que tiene pegado en una pared, en el que ha marcado cada pueblo al que ha enviado la cajita. “Hemos enviado paquetes a 68 municipios; creo que me faltan 10 pueblos por enviar”. En el país, existen solo cuatro clínicas, todas en el área metropolitana, por lo que este servicio es una manera de hacer accesible el aborto en todo el archipiélago.
Este servicio se ofrece solo para pacientes mayores de 18 años. Todo el proceso se lleva a cabo a través de videollamdas, teléfono o mensajería segura, hasta que se entregan por correo los medicamentos, que son dos: misoprostol y mifepristona. Son medicamentos regulados, muy seguros y no invasivos, según expresa Johana.
“Son muy seguros y lo pueden googlear. Incluso, hay estudios que lo comparan con otros medicamentos muy comunes, como la Viagra, y su seguridad supera, por ejemplo, a la Tylenol o la misma Viagra”, expone.

Pero, ¿cómo surgió este programa? ¿Cuáles han sido los principales obstáculos? ¿Quiénes son elegibles para recibir este servicio? Todo esto lo responde Johana Karis en este episodio que puedes escuchar en tu plataforma de pódcast favorita.
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