En lo que va de 2026, 17 niños y niñas han quedado huérfanos por feminicidio en Puerto Rico, según el más reciente informe del Observatorio de Equidad de Género (OEG). Esta cifra se suma a los 177 menores que la misma organización ha documentado en esa situación desde 2019.
De acuerdo con el OEG, entre 2019 y julio de 2026 se han registrado 496 feminicidios en Puerto Rico, 144 de ellos en contextos íntimos. Además, 56 mujeres y niñas —entre ellas al menos 14 menores de edad— permanecen desaparecidas, algunas desde el 2020. Cada una de esas muertes deja, con frecuencia, hijos e hijas detrás. Pese a la magnitud del trauma que enfrenta esta niñez, el país carece de una política pública de reparación integral, y el Departamento de la Familia ni siquiera mantiene un registro específico de los menores huérfanos por feminicidio, lo que dificulta dimensionar el alcance del problema y diseñar servicios adecuados.
El Observatorio ha insistido en que esta niñez requiere protocolos diferenciados (salud mental con enfoque en trauma, apoyo económico y educativo, y acompañamiento que reconozca las particularidades de cada familia cuidadora) para evitar que el ciclo de violencia se repita entre generaciones. Mientras Puerto Rico permanece rezagado en esa materia, países como Uruguay, México, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia ya cuentan con leyes y programas de reparación dirigidos específicamente a esta población.
Para crear conciencia sobre este tema, el OEG junto a Coordinadora Paz para las Mujeres lanzaron a finales de julio la campaña Los datos cuentan otra historia, que busca, precisamente, visibilizar el impacto humano detrás de esas cifras, contrastando escenas cotidianas, como el regreso a clases, unas vacaciones familiares, una celebración comunitaria, con los datos generados por el OEG, como recordatorio de que cada cifra representa una vida, una historia y una alerta que exige acción.
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“Cada cifra representa una ausencia. Cada dato documenta una realidad que de otra manera podría pasar desapercibida”, dijo en comunicado de prensa Stephanie Figueroa, directora del Observatorio.
Figueroa explicó que la campaña nace también con el propósito de acercar a la ciudadanía al trabajo que realiza el Observatorio y demostrar por qué esos datos son esenciales para el país. Según indicó, contar con información accesible y confiable no es un lujo, sino una herramienta indispensable para reconocer la magnitud de la violencia, exigir acción y construir políticas públicas que respondan a la realidad, ya que cada informe, verificación y análisis forma parte de un esfuerzo sostenido para que estas historias no desaparezcan en el silencio.

Como parte de la campañana, el OEG integrará producciones audiovisuales que conectan con la experiencia cotidiana de la ciudadanía. Entre ellas destaca el reel Chat de amigas, que narra una ausencia a través de un intercambio de mensajes aparentemente común, como recordatorio de que detrás de cada dato hay una vida que dejó de estar.
La campaña busca, además, motivar donativos que permitan sostener la labor de documentación, verificación y análisis del Observatorio. “Sin estos recursos, muchas de las historias que hoy logramos visibilizar seguirían siendo invisibles”, advirtió Figueroa. Quienes deseen aportar pueden hacerlo mediante PayPal o a través de ATH Móvil, en la cuenta Observatoriopr, sección Donar.

No cesa la violencia de género
Los datos más recientes del OEG, correspondientes al periodo de enero al 31 de julio de 2026, dan cuenta de que la violencia de género no ha cedido este año. Se registraron 40 feminicidios, de los cuales ocho fueron íntimos, uno no íntimo y dos familiares, mientras que 29 casos permanecen bajo investigación. A esa cifra se suman 68 intentos de feminicidio, 58 mujeres y menores desaparecidas.





