En un escenario político marcado por una avalancha de medidas legislativas y decisiones de política pública que van contra los derechos de las personas LGBT+ en Puerto Rico, la organización True Self Foundation (TSF) insiste en que la respuesta y la resistencia nace desde la propia comunidad.
“En la comunidad nos hemos dado cuenta que está la fortaleza… ahí es que nos refugiamos”, afirmó el director ejecutivo y fundador de la organización, Miguel Vázquez Rivera, durante una conferencia de prensa en la que presentó este miércoles su balance de 2025 y su agenda de trabajo para 2026.
Un año de retrocesos y de presión legislativa
El 2025, dijo, fue “un antes y un después”, un año en que “vivimos lo que es sobrevivir”. Con Donald Trump al poder en Estados Unidos, una legislatura conservadora y una gobernadora, Jenniffer González Colón, afiliada al Partido Republicano, la ofensiva contra las personas LGBT+ estuvo marcada por legislaciones y política pública que ha afectado directamente el acceso a servicios de salud, derechos civiles y condiciones de vida de esta población, particularmente de personas trans y jóvenes.
Entre ellas, leyes como la que prohíbe tratamientos de afirmación de género para menores de 21 años y otras disposiciones que, bajo argumentos de libertad religiosa, abren la puerta a discrimen en servicios esenciales.
A esto se suman órdenes ejecutivas federales que niegan la identidad de personas trans.
El resultado ha sido, dicen, un aumento en la vulnerabilidad de comunidades que ya enfrentaban desigualdades estructurales. En la práctica, esto se traduce en familias sin acceso a tratamientos médicos, organizaciones operando con menor visibilidad por temor a represalias y una creciente sensación de persecución.
Por eso, dijo Vázquez Rivera, True Self Foundation se ha dedicado a tejer alianzas y crear opciones y oportunidades ante las necesidades que creó el Gobierno.
Ese modelo de colaboración y acción colectiva incluyó salir de Puerto Rico para establecer vínculos con organizaciones y entidades filantrópicas fuera del país, con el fin de canalizar recursos hacia el archipiélago.

El impacto en cifras, que se traducen en vidas
Durante 2025, True Self Foundation reportó haber impactado a 2,318 personas LGBT+ en Puerto Rico, con una inversión de $295,495. Desde su fundación, la organización ha beneficiado a más de 8,000 personas con sobre un millón de dólares en apoyo económico y servicios.
Ese trabajo se articula a través de cinco pilares: educación, salud, empleo, respuesta a emergencias e investigación.
Entre los programas destacan becas educativas para personas LGBT+, con énfasis en comunidades trans; fondos para cirugías de afirmación de género y acceso a tratamientos, apoyo a emprendimientos y desarrollo económico; fondos de emergencia para vivienda, alimentos y medicamentos, e iniciativas de investigación para generar datos sobre la comunidad.
El aumento en la demanda de estos servicios también refleja el contexto, pues, según explicó el director ejecutivo, el fondo de emergencia, por ejemplo, comenzó a agotarse en los primeros meses del año, algo que la organización vincula directamente al clima político y social.
El impacto emocional y social de la política pública
Más allá de lo económico, la organización reconoce un efecto profundo en la salud mental de la comunidad.
Decisiones legislativas, tomadas “en lugares con mucho mármol y aire acondicionado”, tienen consecuencias reales, como ansiedad, inseguridad y, en algunos casos, intentos de suicidio dentro de la comunidad LGBT+.
Ese contexto ha obligado a las organizaciones a no solo ofrecer servicios, sino también acompañamiento emocional y redes de apoyo.
Buscan más incidencia política y expansión estratégica en 2026
De cara a 2026, True Self Foundation se plantea fortalecer su rol como infraestructura del movimiento LGBT+ en Puerto Rico.
La agenda incluye ampliar alianzas para ofrecer servicios directos y canalizar fondos hacia organizaciones de base; aumentar su incidencia en política pública, incluyendo diálogo con sectores gubernamentales; posicionarse como puente para organizaciones que han reducido su visibilidad por temor a represalias, y fortalecer la producción de datos e investigación para sustentar reclamos y políticas.
También contempla campañas educativas dirigidas a la ciudadanía en general, en un intento por contrarrestar narrativas antiderechos.
Vázquez Rivera reveló que han iniciado conversaciones con funcionarios públicos. Precisó que, hasta ahora, el apoyo se ha quedado en expresiones y no en compromisos concretos.
En medio de ese panorama, reiteró que su mayor fortaleza es la gente.
“Si el odio es tan fuerte, nuestro compromiso de amor a la comunidad tiene que ser mayor”, afirmó su director ejecutivo, al compartir algunos de los planes. “Este movimiento forjado desde el amor, la justicia social y la perseverancia apenas está comenzando”, puntualizó.




